¿Verdad que nos quejamos demasiado?

(4 feb 2023) En muchos momentos en la vida, nos mostramos inconformes y nos quejamos hasta por tonterías. Aprovechemos más bien esas ocasiones para santificarnos un poco más y ser agradecidos con Dios y con la vida, una reflexión dice de esta manera:
"Pensaba que mi vida no estaba bien, hablé con Dios y me quejé de lo que me salió mal en el trabajo. Pero no agradecí mis manos para trabajar. Me quejé de tener que soportar el ruido de mis hermanos, mas no agradecí por tener una familia. Me quejé cuando no había lo que más me gustaba para comer, pero olvidé agradecer por tener con qué comer. Me quejé por mi salario, cuando miles ni siquiera tienen uno."
"Me quejé porque no apagaban la luz de mi cuarto al buscar unos libros, pero no pensé en que muchos no tienen hogar donde tener las luces encendidas. Me quejé por no poder dormir 10 minutos más, olvidando a quienes darían todo por no tener un cuerpo sano para poder levantarse. Me quejé por tener que trabajar al día siguiente, olvidando que muchos no tienen trabajo que les permita llevar sustento a su familia. Me quejé porque mi madre me reprendía, cuando millones desearían tenerla viva para poder honrarla y abrazarla. Me quejé pues tenía que dar una charla sobre Jesús a unos jóvenes, olvidando el privilegio que es poder hablar a otros de Él."
Somos ingratos muchas veces con Dios, con la vida, con lo que tenemos, claro está que muchas cosas pueden mejorar, pero eso no depende de una queja sino del empeño personal, de unión, de diálogo, de comunicarnos, de hacer equipo para emprender y llevar adelante el trabajo o el servicio, de querer hacer nuestras tareas lo mejor que se pueda, de sacrificarnos un poco más, de tratar con amor a los demás, de esforzarnos, de levantarnos un poco más temprano y no dejarnos arrastrar por la pereza y ser un poco más diligentes, de darnos más a nuestros hermanos sobre todo en los momentos difíciles de sus vidas, de ofrecer más consejos a nuestros hijos, sobre todo con ejemplo, para prevenirlos y de exigirles más a pesar de que muchas veces nos llamen fastidiosos.
Amigos podemos cambiar nuestra realidad, pero este propósito no depende de quejarnos sino de ser los mejores, no perdamos nuestro tiempo en quejarnos, sino más bien en cómo hacer para cambiar nuestras vidas, familias y sociedad. Te aseguro que será un buen comienzo agradecer por todo lo bueno que tienes en la vida y sobre todo por aquellas que nos hemos quejado constantemente, muchas de estas quejas sin darnos cuenta. Dios nos bendiga.
P. Jesús Salvador Larez